La felicidad y el destino son cosas opuestas.

Hay veces en que lamentablemente debemos perder a alguien que amamos o apreciamos mucho, ese tipo de momentos es uno de los más triste que podemos sentir en nuestras vidas.

Esto es más doloroso aun cuando afrontas la realidad y miras fijamente lo que ocurre, las ganas de hacer cualquier cosa se van al suelo.

No hay mas nada que hacer, solo salir adelante, aunque tu vida no vuelva a ser igual, es nuestra única opción.

Como alguna vez he dicho, la vida solo es entretenimiento.

Creo que nunca volveré a ser el mismo.

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